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Full text of "Recursos para la Escuela Sabatica"

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braham se sentó cerca de la puerta de 
su tienda, disfrutando la brisa fresca de 

la tarde. Repentinamente se paró y se puso la mano sobre los ojos para ha- 
cerse sombra. Podía ver a un hombre que corría hacia él. Abraham salió a re- 
cibirlo. 

— Oh, Abraham — dijo el hombre jadeante — . Ha habido una gran batalla. El rey de 
Sodoma y otros cuatro reyes fueron a pelear contra sus enemigos. 

El hombre hizo varias respiraciones profundas. Abraham lo miró preocupado. Su so- 
brino, Lot, vivía en Sodoma. 

— ¿Qué pasó? — Preguntó Abraham. 
^ — El rey de Sodoma y los cuatro reyes perdieron la batalla. Los 
J reyes enemigos capturaron a Sodoma y las otras ciudades. Se llevá- 
is ron toda la comida y el oro, los animales y la gente. Se llevaron a tu 
S sobrino Lot y a su familia. 

^ — Descansa aquí — dijo Abraham, y luego se fue a orar a Dios 
M para que lo guiara. 

gF Pronto Abraham reunió a sus siervos y les comunicó su plan. 
Tres vecinos y sus hombres se les unieron. Buscarían a los reyes ene- 
migos y los seguirían. Pero esperarían para atacar hasta que el ene- 



V^ensícülo 
pana rnernorljor: 

No voy a tomar 

nada de lo que es 

tuyo 

(GÉNESIS 14:23). 

Mensaje: 

Servimos a otros 
por amor. 




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migo estuviera acampado por la noche. 

Esa noche, Abraham y sus hombres sorprendieron a 
los reyes enemigos. Los reyes enemigos salieron hu- 
yendo, dejando detrás el oro, la comida, los animales, y 
la gente. 

— Oh, tío — exclamó Lot cuando vio a Abraham — 
¡Estoy tan contento de verte! 

— Vamos a casa — dijo Abraham. Así que las 
personas recogieron el oro, la comida y los ani- 
males, y siguieron a Abraham. Abraham había ga- 
nado la batalla, eso le daba el derecho de quedarse con la 
gente y con todas sus cosas, si quería. 

Cuando iban llegando a la casa de Lot, dos hombres vinieron a encontrarlos. 
Melquisedec, el rey de una ciudad llamada Salem y sacerdote de Dios, trajo comida para 
Abraham y sus hombres. Bendijo a Abraham y dijo: — Bendito sea el Dios Altísimo, que en- 
tregó a tus enemigos en tu mano. 

Abraham sabía que era Dios quien le había dado la victoria. Él estaba muy agradecido; 

dio el diezmo de Dios (uno de cada diez animales y una de cada diez piezas de 
oro) a Melquisedec, sacerdote de Dios. 

El otro hombre, el rey de Sodoma, dijo a Abraham: 

— Regrésame las personas, y quédate con todas las otras cosas. Él 
sabía que todo pertenecía a Abraham porque éste había ga- 
nado la batalla. Pero Abraham no quiso nada. 

— No fui a la batalla para hacerme rico — le dijo — . Y 
no aceptaré nada. Solamente pidió la comida que sus 
hombres ya habían comido, y parte del botín para los 
tres jefes que lo habían ayudado. Abraham estaba feliz 
de servir a otros por amor. 

Nosotros también podemos servir a los demás por 
amor. 




Sábado 

Pida a los niños que regalen el cuadro dibu- 
jado en la Escuela Sabática a la persona a quien 
ellos quieren ayudar. Hagan un plan para ayudar 
a esa persona en algún momento antes del pró- 
ximo sábado. Anime a su niño a servir sin espe- 
rar ni aceptar nada a cambio. 

Repasen el versículo de memoria juntos. 
Háganlo con la mímica de la página 47. 

Domingo 

Lean juntos la historia de la lección en 
Génesis 14: 11 al 24. (Disfrutará leyendo más 
sobre esto en el capítulo 12 de Patriarcas y profe- 
tas.) Pregunte: ¿Por qué fue Abraham a la bata- 
lla? ¿A quién debería haber pertenecido el oro y 
los animales? ¿Por qué dio Abraham el diezmo a 
Melquisedec? ¿Qué más se guardó Abraham 
para sí? ¿Por qué servía Abraham a otros? 

Lunes --.^ 

Ayude a su 
niño a utili- 
zar un plato 
de cartón 
blanco 
para hacer 
dos caras, 
una cara 
sonriente por 
un lado y una 
cara triste por el 
otro. Repase la historia 
y deje que su niño sostenga la cara apropiada a 
medida que va leyendo los incidentes de la his- 
toria. ¿Quién estaba triste? ¿Quién estaba feliz? 
Cante un cántico alegre antes de orar. 





Martes 

Busque la manera en que su niño ayude a 
otros en la casa hoy sin recibir nin 
guna recompensa. Ayude a su 
niño a identificar oportunidades 
para servir a otros sin esperar 
nada a cambio. Canten un canto 
acerca de ayudar a otros. 

Miércoles 

Ayude a su niño a planear y 
hacer algo especial para un 
amigo o vecino sin esperar nada 
a cambio. Cuando haya termi- 
nado, pregúntele: ¿Cómo te sen- 
tiste ayudando sin esperar 
recibir nada a cambio? ¿Por qué 
servimos a otros? ¿A quién nos parece- 
mos cuando servimos a otros sin esperar nada a 
cambio? 

Jueves 

Haga varias pilas de diez monedas, diez frijo- 
les, diez piedritas de colores. Ayude a su hijo a 
separar uno de cada montón que represente el 
diezmo. Permita a su niño que le ayude o lo ob- 
serve preparar su sobre de diezmos. Explíquele 
que el diezmo es la décima parte de lo que usted 
gana, que le pertenece a Dios. 

V^iennes 

Utilice a los miembros de su familia para 
dramatizar la historia bíblica. Utilice animales de 
peluche, monedas, trozos de fruta, si son apro- 
piados. Cante un canto de "ayudar", entonces 
agradezca a Dios por las personas que cuidan de 
otros. 



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